España se volvió una de los destinos de predilectos de los cruceristas. En 2007, son cerca de 5 millones en haber hecho escala en la Península Ibérica. Con relación a 2006, eso representa una progresión del 23,5% en términos del número de pasajeros y del 9,4% en términos del número de escalas.
Los puertos mediterráneos garantizaron 3,6 millones de pasajeros (73%), las Islas Canarias (18%) y los puertos de Golfo de Vizcaya representaron a 424.649 pasajeros.
Barcelona suma por sí sola 1,7 millón de pasajeros y 820 escalas. Las Baleares se sitúan en segunda posición con 1,2 millón de pasajeros y 708 escalas.
Una evolución lógica respecto con las inversiones adoptadas desde 2004. España en efecto invirtió 60 millones de euros en el acondicionamiento de sus infraestructuras portuarias dedicadas al crucero. Pero los esfuerzos no se detendrán allí. Las previsiones para los 3 próximos años dedicarán cerca de 270 millones a la evolución portuaria incluidos 40 millones exclusivamente para los problemas medioambientales.