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Costa Classica
En 1992, durante su lanzamiento, el Costa Classica hacía la figura del gigante con 1.300 pasajeros. Hoy es apreciado por su tamaño ameno. Y es verdad que el Costa Classica es particularmente convivial. Los espacios son agradables y por demás el atrium cuya decoración matálica transforma el ambiente austero.
Para los grupos, las salas, con mostrador de recepción, hacen de este navío un lugar ideal para los seminarios. Las cabinas son funcionales con dos ojos de buey para las exterioroes. Solo 10 suites tienen balcón. El reataurante Tivoli ha sido enteramente renovado y dispone a partir de ahora de numerosas mesas para parejas. En cambio, en el Al Fresco Café para el desayuno o las comidas descontracturadas (fórmula buffet) no es muy convivial: la ausencia de aberturas al exterior (alguna que otro puerta obstruida por las chalupas) lo transforma en un lugar confinado.
Luego de la renovación completa el navío en 2005, el Costa Classica ofrece una decoración delicada con todos los accesorios más modernos (sala de Internet, spa, gimnasio, casino, club de niños...) que hace de este navío, ahora uno de los más pequeños de la flota, una experiencia ideal para las familias y los grupos.
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